Cursos de Catalán de diferentes niveles organizados y gestionados por el Centro de Normalización Lingüística de L'Hospitalet.
Del lunes a jueves mañana y tarde
Información e inscripciones: cnpl.cat/lh ó 93.403.20.20
Son 60 años de vida y 40 de amor por la fotografía. Parecen muchos, aunque han pasado en un plis-plas.
La fotografía la descubrí a finales de los 80 en la facultad de arquitectura. Fue como encontrar mi medio de comunicar y expresar mis sentimientos.
En 1990 vine a Barcelona por primera vez por un intercambio de trabajo a través del programa IAESTE. Las oportunidades surgieron: un trabajo en urbanismo, estudios de posgrado en la UB, exposición fotográfica a la Agrupación Fotográfica de Cataluña, viajes, entre otras cosas. Así me fui quedando más tiempo, hasta que decidí vivir aquí.
Barcelona es mi ciudad del alma. Aunque no sea perfecta, es donde me encuentro mejor. Y viajando he descubierto el mundo a través de la arquitectura, de la gente por las calles, del paisaje natural, tan extraordinario que hay en todas partes.
Esta exposición conmemora mi pasaje por este mundo a través de la fotografía y su influencia a mi vida.
Dicen que esperar es aburrido, sin embargo, como pasa con tantas cosas en la vida, todo depende de la mirada con que se mira.
Hay quien espera con paciencia, quien se impacienta y quien decide vivir el instante, dejando que la imaginación transforme la espera en una aventura.
Porque, a veces, lo más importante no es no llegar al destino, sino todo aquello que pasa mientras lo esperamos.
Un espectáculo que demuestra que el aburrimiento puede convertirse en la mejor excusa para dejar volar la imaginación y divertirse como nunca.
Esperar puede ser aburrido ... o una auténtica aventura.
Mientras hay quien cuenta los minutos, el Señor Flicht transforma la espera en un universo lleno de humor, juego e imaginación. Una simple parada de autobús se convierte en el escenario perfecto para que aparezca la magia del clown, demostrando que las mejores historias a menudo pasan cuando parece que no pasa nada.
Un espectáculo de teatro gestual, poético y divertido que invita pequeños y grandes a descubrir que, a veces, lo más importante no es llegar ... sino disfrutar de la espera.
