Dicen que esperar es aburrido, sin embargo, como pasa con tantas cosas en la vida, todo depende de la mirada con que se mira.
Hay quien espera con paciencia, quien se impacienta y quien decide vivir el instante, dejando que la imaginación transforme la espera en una aventura.
Porque, a veces, lo más importante no es no llegar al destino, sino todo aquello que pasa mientras lo esperamos.
Un espectáculo que demuestra que el aburrimiento puede convertirse en la mejor excusa para dejar volar la imaginación y divertirse como nunca.
